Cuando pensamos en la ruta que hemos elegido, pensamos en todas las personas que estuvieron a nuestro lado haciendo posible que hoy, como equipo de Jóvenes Creadores seamos lo que somos. Detrás de cada invitación, detrás de cada tela, cada concepto y cada juego de luces, hay historias en las que reímos,lloramos y sobre todo, comprendimos que el camino al exito es una constante de prueba y error.

Antes de que tuvieramos la posibilidad de presentar esta pasarela nos dabamos a conocer a nivel internacional pero desde lo que cada estudiante era como individual, brillabamos, pero nos faltaba un espacio propio, al que siempre quisieramos recurrir cuando quisieramos hablar de magia, innovación y replantear lo ya establecido, por eso decidimos de manera consciente que lo que necesitabamos era un espacio de gran impacto dentro de Colombia Moda, donde le dieramos la oportunidad a los estudiantes de hacer parte de un todo, en el que cada uno era fundamental.

Eso nos llevó a una primera edición, en la que aprendimos que para tener un producto de alta calidad necesitabamos de todas las personas posibles para que nos ayudaran a conformar un equipo con la capacidad de hacer posible nuestro proyecto. Aún viendo todo lo que nos faltaba, este primer acercamiento nos llevó a conocer a una marca que después de vernos, pensó que teníamos el potencial para hacer grandes cosas de la mano de ellos, esta era La Nacional de Chocolates.

Ellos llenaron de vida el proyecto y año tras año le dieron incentivos a nuestros jóvenes talentos para que se animaran a vivir todo lo que estaba detrás de un resultado final que aunque duraba treinte minutos, permanecía en la mente de nuestros espectadores con vigencia ilimitada. A su lado comenzamos a salirnos completamente de lo convencional, comprendiendo de donde veníamos pero desafiando lo que nunca antes se había hecho, llevando nuestras propias texturas, pintura e incluso comida a nuestro escenario. Desde las microcolecciones lograbamos que nuestro público se sintiera parte de los conceptos y eso hizo que pusieramos nuestro objetivo en las estrellas.

Si ya habíamos incluído a los estudiantes desde los diseños ¿Qué seguía? Volverlos parte de todo el proyecto desde las distintas carreras a las que pertenecían, comenzando por Diseño Gráfico y Diseño de Espacios hasta llegar a las ramas de la Comunicación, queríamos que cada uno se sintiera esencial en el proyecto y lograr algo que nadie había hecho hasta el momento: una pasarela totalmente pensada y llevada a cabo por estudiantes.

Y comprendimos a su vez con las enseñanzas que todos los participantes directos o indirectos nos han dejado, que nuestra base fundamental era volver a las raices, comprender de donde veníamos para reconocer hacia donde ibamos, conocer mejor el lugar en el que vivíamos y luego comenzar nuestra transformación interna. Nos permitimos hablar con el corazón, para así reflejar nuestra opiniones y todo eso que sentíamos que podía el mundo hacer mejor para un verdadero cambio.

Hoy en día diseñadores como Camilo Alvárez, Isabella Henao, Lina Osorio, Santiago Acosta, Santiago Útima, Valentina Osorio y mucho más pueden ver hacía atras y decir que el proyecto Jóvenes Creadores fue una semilla, fuerte y llena de vida, que los ayudo a crear un mapa de lo que querían para sus vidas como profesionales y toda esa emoción que dejaron en nuestras pasarelas hoy las llevan a escenarios internacionales donde dejan a muchos con preguntas por resolver y paradigmas que romper.